Desigualdades de género en el norte de México

Recepción: 26 de febrero de 2018

Aceptación: 6 de enero de 2019

Los estudios de género en el norte de México a umbrales del siglo XXI

Silvia López Estrada y Cirila Quintero Ramírez (coord.), 2014 El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, 376 pp.

Esta obra reúne a distintos especialistas quienes ofrecen un interesante panorama en torno a las condiciones sociales, económicas y políticas en las que viven las mujeres del norte de México bajo una perspectiva de género. El libro ofrece al lector información detallada de investigaciones realizadas con rigor académico, pero con un lenguaje accesible para un público no especializado. En el texto se abordan temas clásicos y constitutivos del campo de los estudios de género como la división social del trabajo, la familia, la violencia, la construcción de significados, el poder, la participación y la representación política.

En la introducción se ofrece un estado de la cuestión relativo a los estudios de género en el norte de México con base en dos ejes analíticos; uno referido a las investigaciones con fuerte tradición en la producción académica de la región, y otro, de temas emergentes y en consolidación. Estos focos organizan los 13 capítulos de los que consta el libro.

En el primer grupo se abordan temáticas respecto a la diversidad de familias, sus redes sociales y mecanismos de organización, el trabajo femenino y su impacto en el uso del tiempo y cuidados en el hogar, además del envejecimiento de las mujeres en condiciones vulnerables. A estos temas se suma la participación partidista y sindical femenina en el norte, que ha sido uno de los sellos históricos de la zona. En el segundo conjunto destacan estudios que emergieron a fines de la década de 1990 y que de a poco se han consolidado, como la salud materna y reproductiva, las identidades étnicas urbanas y la presencia de mujeres en áreas rurales a través de investigaciones acerca de la discriminación y el control del Estado mediante ayudas derivadas de la política social.

Estos ejes temáticos permiten hacer un sugestivo cruce entre las desigualdades de género y las desigualdades sociales y económicas en diferentes ámbitos de la vida de las mujeres y hombres en el norte de México. Asimismo, las autoras que participan en el libro tejen algunas dimensiones analíticas bajo diversas perspectivas disciplinarias, ya que en la obra colaboran sociólogas, psicólogas y antropólogas. Se trata de especialistas que escriben sobre aquellas que han logrado cierto poder y autonomía, pero al mismo tiempo, propician un interesante debate en cuanto a la construcción y los límites del concepto de género para contextos regionales.

De esta manera, categorías clásicas como unidades domésticas y estrategias de sobrevivencia que permitieron entender la dinámica familiar durante las crisis económicas de décadas pasadas, ahora se abordan bajo nuevos enfoques a partir de las desigualdades de género. También conceptos relativos a la división sexual del trabajo, doble jornada y compatibilidad entre las esferas de la producción y la reproducción, se discuten hoy desde la perspectiva de la conciliación del trabajo y la corresponsabilidad de la vida familiar.

Una pregunta que emerge a lo largo de la obra es ¿por qué estudiar el norte de México? Según el Consejo Nacional de Población (Conapo) la región norte la conforman seis estados: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, los que destacan por su importancia industrial, agrícola y de servicios. El norte es reconocido por su laboriosidad y elevada inserción femenina en el mercado laboral, como lo ilustran las trabajadoras de la maquila, por ejemplo. Esta imagen contrasta con los bajos niveles de vida de estas mujeres y una alta exposición a condiciones de inseguridad y violencia. No se trata únicamente de sangre y balas, sino también de violencia emocional, económica y sexual, que se ejerce sobre miles de mujeres por razones de género y que las coloca en una situación de exclusión estructural.

Esta exclusión se vive como desigualdad, en la que influyen tres factores presentes en el norte de México, según expresan las coordinadoras del libro Silvia López y Cirila Quintero. El primero se refiere a la crisis económica que se convirtió en estructural en los mercados de trabajo locales; un segundo factor es el conservadurismo presente en las políticas públicas sobre los derechos sexuales y reproductivos, y finalmente, el incremento de la violencia contra las mujeres en numerosas ciudades fronterizas.

La hipótesis que plantean las coordinadoras del libro es que la desigualdad social y económica acentuó el estado de vulnerabilidad de las mujeres. Este supuesto se refleja en las numerosas investigaciones que se han realizado sobre el norte de México en los últimos 25 años. La revisión del conjunto de estos trabajos que hicieron las autoras dio como resultado el libro Los estudios de género en el norte de México a umbrales del siglo XXI, publicado por El Colegio de la Frontera Norte.

Ejes tradicionales en los estudios del norte de México

Quienes participan en el libro se suscriben a la hipótesis antes mencionada. Margarita Bejarano, en su trabajo “Desigualdad en el uso del tiempo: análisis de género del trabajo de cuidados”, identifica algunos efectos diferenciados entre varones y mujeres. Así, un 95% de éstas realizan trabajo doméstico en contraste con un 76% de los varones, aunque éstos realizan más trabajo extradoméstico y dedican tres veces más tiempo a dicha actividad. Pero son elllas quienes asumen el apoyo y cuidado de las personas dependientes en los hogares, especialmente las mujeres adultas mayores entre 40 y 70 años. En un contexto de envejecimiento de la población y de mayor participación económica femenina, la demanda de cuidados se incrementa, por ello la autora propone un diseño de políticas públicas que incidan en la reducción de tensiones para las cuidadoras en el hogar.

¿Qué ocurre cuando las mujeres envejecen? Durante largo tiempo se pensó que México era un país de jóvenes, pero hoy la población ha empezado a envejecer y el norte de México no es la excepción. Pavel Roel Gutiérrez en su trabajo “Las mujeres adultas en Ciudad Juárez: sus luchas por vivir un ‘buen envejecimiento’ y sobrevivir hasta edades más avanzadas en 2008”, analiza los servicios con que cuentan los adultos mayores para lograr una vejez digna, especialmente en el grupo de mujeres de 55 a 65 años en Ciudad Juárez. El autor identificó la desvalorización, marginación y segregación de este grupo de edad en la sociedad local y en sus propios hogares. La dinámica productiva del norte de México ha influido en que las mujeres sean valoradas como mercancías para el trabajo, por lo que al envejecer pierden su valor. No obstante, las condiciones de envejecimiento varían de acuerdo con la posición social, la educación, la experiencia laboral y la capacidad de ahorro, pero ¿qué pasa si no se contó con recursos para enfrentar el envejecimiento?

Al respecto, Céline Jarquín analiza a los “Pioneros de las nuevas periferias de México. Mecanismos familiares, redes de solidaridad y género” abordando los costos sociales y de género en la adquisición de vivienda en conjuntos habitacionales. Mediante historias de vida y la aplicación de una encuesta en 500 hogares identifica cómo los varones asumen el papel de proveedores, lo que implica para ellos hacer largos trayectos a sus trabajos desde sus nuevas viviendas periféricas. En tanto ellas se recluyen en diminutas viviendas y asumen la carga doméstica y de crianza de los hijos. Sin embargo, la restricción de tiempo y espacio dificulta la convivencia de los varones con su entorno, y ellas enfrentan dificultades para acceder a un trabajo remunerado, lo que cuestiona el costo familiar para el logro de una vivienda.

Otro aspecto de la vulnerabilidad lo abordan Gabriela Zamora y Sandra Mancinas sobre “El divorcio: visiones femeninas y masculinas”. Este trabajo permite observar la diversidad familiar a través el divorcio y que una consecuencia común sea que las mujeres asuman la jefatura de sus hogares, lo cual incrementa sus estados de vulnerabilidad. En el estudio se recuperan voces femeninas y masculinas en torno al divorcio en Nuevo León, las cuales reflejan estereotipos sobre el papel de las madres y los padres en las familias. El divorcio no sólo implica procesos legales por la custodia de los hijos, sino que también daños los lazos afectivos entre padres e hijos y provoca el deterioro del bienestar social de la familia.

También destaca el tema de la participación política femenina como una de las principales aportaciones a la perspectiva de género y los procesos de ciudadanización, ya que se revaloriza la acción colectiva femenina fuera de los esquemas tradicionales. Y, de un camino para el logro de condiciones de igualdad, no sin obstáculos patriarcales e institucionales. En tal sentido, Rosario Varela en su escrito “Género y reglas del juego en el proceso electoral de 2009. Una perspectiva comparada”, analizó la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados según el sexo después de 2009 y en pleno contexto de la reforma para el logro de cuotas de género. La autora identificó el peso del PRI (Partido Revolucionario Institucional) en las prácticas institucionales de acceso al poder político, especialmente para el caso de Coahuila y Tamaulipas, en donde observó una mayor capacidad para lograr escaños de este partido pero una menor integración de mujeres al poder legislativo. Por lo que las cuotas de género resultaron más un mecanismo para redistribuir la ganancia política de hombres y mujeres entre los distintos partidos y menos un proceso de disminución de la desigualdad de género en la arena política.

En el mismo sentido, Clementina García y Elizabeth Toscano describen la “Participación de la mujer en cargos públicos al interior de los partidos políticos en el estado de Baja California”, y encontraron que las diputadas tenían mayor actividad en las iniciativas de ley o reformas, pero las comisiones estaban ocupadas en un 79% por varones. Además, éstas se hallaban segregadas en comisiones feminizadas como turismo, equidad de género, asistencia social, comunicación social y relaciones públicas.

Para Sinaloa, Azalia López realizó un estudio histórico acerca de las mujeres en la política del estado (1940-1950). Las asociaciones femeniles fueron las impulsoras del derecho al voto y quienes fomentaron la incorporación de leyes para favorecer la participación política de las mujeres. Este esfuerzo permitió que ellas pudieran ejercer su voto en las elecciones municipales de 1938 y reconocieran su competencia política. En el mismo sentido, Mercedes Zúñiga, Elizabeth Cejudo y Leyla Acedo analizan la participación sindical de las trabajadoras de la costura y de las hortalizas de Sonora (1915-1954). Estas investigaciones muestran las posibilidades de activismo de las mujeres en organizaciones sindicales y partidos políticos, pero también se reconoce un fuerte trabajo de socialización y politización que inicia a edad temprana, como lo muestra el estudio de Aidé Grijalva y Martha Lilia Mancilla acerca de las memorias familiares e itinerarios de vida de la activista Guadalupe Sánchez de Mexicali, Baja California.

Otras fuentes alternativas de poder de las mujeres las encuentra Lya Niño, quien analiza la resignificación de la identidad étnica con forma de empoderamiento de las vendedoras ambulantes mixtecas en la ciudad de Tijuana. La autora afirma que el capital social es fundamental para enfrentar procesos políticos, lo que documenta con el grupo de estudio desmitificando la idea de que el poder sólo es posible por la vía institucional o partidista. Las mixtecas han desarrollado cierto poder social gracias al apoyo de su grupo étnico y sus estrategias de negociación con las autoridades locales. Aunque estos recursos sociales, simbólicos y culturales pueden ser volátiles, discontinuos y fragmentados.

Esta realidad contrasta con las mujeres académicas, pues Veronika Sieglin, María Zúñiga y María Elena Ramos, identifican estereotipos y formas de discriminación en universidades públicas de Monterrey. Numerosas profesoras enfrentan procesos desgastantes derivados de exigencias de productividad en un contexto de escaso empoderamiento para ellas.

Los temas emergentes en los estudios del norte de México

En la segunda parte del libro se abordan problemáticas sobre la salud sexual y reproductiva, las identidades de género y la ruralidad. La salud reproductiva y materno-infantil han sido puntos extensamente estudiados para el caso del norte de México en investigaciones desarrolladas tanto en El Colegio de Sonora como en el de la Frontera Norte. Elizabeth Cueva realiza un balance en torno a la producción de la salud materna en la región, profundizando en los ámbitos de la agencia femenina y las condiciones de acceso a la salud. Identifica cómo la colaboración y el conflicto son ejes importantes para entender cómo las embarazadas enfrentan un contexto de condiciones deficitarias de educación y de servicios de salud. En especial las mujeres pobres de las colonias populares de la ciudad de Matamoros en Tamaulipas, con frecuencia asumen su propio cuidado bajo ciertos valores y representaciones debido a su exclusión de los servicios de salud.

En los ámbitos rurales del norte de México, los temas del género y el desarrollo rural adquieren notable importancia, sobre todo para Mexicali, la Laguna coahuilense y Matamoros, en donde el tema agrícola aún es relevante. Las mujeres campesinas enfrentan exigencias que las discriminan en su acceso a programas sociales. Lourdes Romero y Érika Soto documentan esta problemática mediante la tenencia de la tierra y la distribución de apoyos de Procampo en la Región Lagunera (Coahuila-Durango). Estos programas dan mayor ventaja a los varones que a las mujeres, ya que sólo 25% de los beneficiarios del programa son mujeres, lo que dota de mayor poder económico y de decisión a los varones.

Colofón

El género es un conjunto de incidencias en la materialidad del mundo social, económico y político de las mujeres, lo que se puede apreciar de manera transversal a lo largo de los capítulos del libro. Pero más allá de identificar un efecto académico de la perspectiva de género, los estudios presentes en el libro permiten reconocer principalmente implicaciones para las mujeres en un contexto de permanente exclusión, que en el corto plazo han llegado a tener impacto en una compleja violencia de género.

El libro en su conjunto representa un proceso de visibilización de problemas sociales relacionados con las asimetrías entre hombres y mujeres, aunque las autoras privilegian las muchas desigualdades femeninas. En ese marco, se aprecian esfuerzos por reconocer diversas prácticas e identidades en distintos contextos regionales como es el norte de México.

La posibilidad analítica que ofrece el libro se da mediante el diálogo entre disciplinas y campos de estudio, lo que fomenta un diálogo conceptual y disciplinario con referentes analíticos afines y momentos históricos clave. No obstante, las herramientas que permiten entender las experiencias sexo-genéricas como la clase, la etnicidad, la edad y las capacidades corporales se dan por sentadas en los estudios de caso, debido a que las autoras seleccionan una estrategia interpretativa que presenta y describe situaciones particulares que perpetúan la desigualdad.

Instituciones

ISSN: 2594-2999.

Av. España 1359, Moderna, 44190 Guadalajara, Jal. - México

encartesantropologicos@ciesas.edu.mx

Salvo mención expresa, todo el contenido de este sitio está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial 4.0 Internacional.

Descargar disposiciones legales completas

Encartes, año 2, núm 3, marzo-agosto 2019, es una revista académica digital de acceso libre y publicación semestral editada por el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, calle Juárez, núm. 87, Col. Tlalpan, C. P. 14000, México, D. F., Apdo. Postal 22-048, Tel. 54 87 35 70, Fax 56 55 55 76, El Colegio de la Frontera Norte Norte, A. C., Carretera escénica Tijuana-Ensenada km 18.5, San Antonio del Mar, núm. 22560, Tijuana, Baja California, México, Tel. +52 (664) 631 6344, e Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, A.C., Periférico Sur Manuel Gómez Morin, núm. 8585, Tlaquepaque, Jalisco, Tel. (33) 3669 3434. Contacto: encartesantropologicos@ciesas.edu.mx. Directora de la revista: Ángela Renée de la Torre Castellanos. Alojada en la dirección electrónica https://encartesantropologicos.mx. Responsable de la última actualización de este número: Arthur Temporal Ventura. Fecha de última modificación: 22 de abril de 2019.